Tenía el problema clásico de cualquier persona que quiere construir una marca personal técnica: las ideas llegaban en el momento menos oportuno. En medio de una reunión, en la ducha, en el camino al trabajo. Las anotaba en cualquier lado, y la mayoría moría ahí.
Cuando sí tenía tiempo para escribir, el proceso era tan manual que el costo de activación era altísimo: abrir Notion, crear la entrada, pensar el outline, escribir el post, buscar una imagen, publicar en Sanity, redactar el post de LinkedIn… Para cuando llegaba al final, ya no quería volver a hacerlo.
Entonces decidí resolver el problema como lo haría cualquier arquitecto de software: construyendo un sistema.
El problema que quería resolver
No era falta de ideas. Era fricción.
Cada paso del proceso de publicación vivía en una herramienta diferente, sin conexión entre ellas. Y cada vez que tenía que pasar de una a otra manualmente, había una probabilidad alta de que el post nunca viera la luz.
Lo que necesitaba era un pipeline de contenido que funcionara como funciona un pipeline de CI/CD: automatizado, confiable, y que me dejara enfocarme solo en lo que no se puede automatizar — la experiencia real y el criterio técnico.
La arquitectura del sistema
El flujo completo quedó así:
[0] IDEA → Slack (#mi-blog-para-mi-marca-personal)
[1] CAPTURA → Notion (Inspiration & Ideas)
[2] PRIORIZACIÓN → Notion + Google Calendar
[3] OUTLINE → Notion (Blog Posts)
[4] REDACCIÓN → Skill: blog-tech-writer
[5] IMAGEN → Skill: blog-image-prompter → Gemini
[6] REVISIÓN → Notion (Editing → Ready to Publish)
[7] PUBLICACIÓN → Sanity CMS
[8] DISTRIBUCIÓN → Skill: blog-linkedin-advisor
El orquestador de todo esto es Claude, ejecutado desde Cowork — una herramienta de Anthropic que permite a Claude tomar acciones reales en aplicaciones conectadas vía MCP (Model Context Protocol).
Los MCPs conectados son: Slack, Notion, Google Calendar, y Sanity. Cada uno expone herramientas que Claude puede invocar directamente, sin intermediarios.
Cómo funciona en la práctica
Paso 1: La idea nace en Slack
El canal #mi-blog-para-mi-marca-personal es mi buzón de ideas. Lo uso desde el móvil, sin pensar demasiado. Un mensaje, una frase, un contexto.
Lo que antes perdía porque no tenía dónde anotarlo ahora queda registrado con timestamp, searchable, y accesible para Claude.
Paso 2: Claude procesa y registra en Notion
Con un solo prompt, Claude revisa el canal de Slack, extrae las ideas nuevas y las registra automáticamente en la base de datos Inspiration & Ideas de Notion con el status New, la fuente, y las notas de contexto.
Incluso responde en el hilo de Slack confirmando el registro. No tengo que hacer nada más que lanzar el prompt.
Paso 3: Priorización semanal
Cada lunes, Claude revisa las ideas pendientes en Notion y mi disponibilidad en Google Calendar. Me propone qué escribir esa semana, con justificación basada en mi audiencia y perfil, y agenda dos eventos: uno para escribir y otro para publicar.
Esto resolvió uno de los problemas más sutiles: el de la parálisis por elección. Tener alguien que te diga "esta semana escribe esto y por esta razón" cambia completamente la dinámica.
Paso 4: Redacción con el skill blog-tech-writer
Este es el paso donde más valor genera el sistema. El skill blog-tech-writer está entrenado con mi perfil, mi tono, y mi audiencia. No produce posts genéricos de internet — produce posts que suenan a mí, desde mi experiencia real.
Cuando le digo "redacta el post del outline en Notion", Claude lee el outline, lo combina con el contexto de mi perfil y genera un draft completo en Markdown. El draft va directo a Notion con el status Drafting.
Paso 5: Imagen y distribución
El skill blog-image-prompter genera un prompt optimizado para Gemini — ahí sí hay un paso manual porque necesito generar la imagen y subirla. Pero al menos el prompt está listo y guardado en Notion.
El skill blog-linkedin-advisor genera dos variantes del post de LinkedIn: una más técnica y una más narrativa. Las guarda en Notion para que yo elija cuál usar.
Paso 6: Publicación en Sanity
Cuando el post está listo y aprobado, Claude lo toma de Notion y lo sube a Sanity como draft. Yo reviso una última vez en el Studio y publico.
Lo que aprendí construyendo esto
Los sistemas de contenido son igual de importantes que los sistemas de software. Un pipeline de publicación sin automatización tiene los mismos problemas que un proceso de deployment manual: es lento, propenso a errores, y depende de que alguien tenga energía y tiempo al mismo tiempo.
El MCP es el cambio de paradigma que estaba esperando. No es solo que Claude pueda responder preguntas — es que Claude puede tomar acciones reales en tus herramientas. La diferencia entre un asistente que te dice qué hacer y uno que lo hace contigo es enorme.
Las skills son el activo más valioso del sistema. El skill blog-tech-writer no es magia — es contexto bien documentado sobre cómo escribo, a quién le escribo y qué quiero lograr. Cualquiera puede construir el suyo.
La consistencia gana a la perfección. Este sistema no genera el mejor post posible. Genera el post que de otra forma no existiría. Y eso vale más.
¿Vale la pena el setup inicial?
El setup tomó tiempo. Diseñar el flujo, documentar las skills, conectar los MCPs, probar cada etapa. Pero fue una inversión de arquitectura, no de operación.
Hoy el costo de publicar un post es una fracción de lo que era antes. Y lo más importante: el costo de no publicar subió — porque el sistema está ahí, esperando ideas.
Si estás construyendo una marca personal técnica y tienes el mismo problema que yo tenía, la pregunta no es si deberías automatizar tu flujo de contenido. La pregunta es cuánto más vas a esperar para hacerlo.
¿Tienes preguntas sobre cómo armar algo similar? Cuéntame en los comentarios o encuéntrame en LinkedIn.

Top comments (1)
This is a solid example of applying software engineering principles to personal content creation. Treating your content pipeline like a CI/CD system solves the friction problem many creators face: ideas exist, but manual steps kill momentum.
Using Claude with MCPs to connect Slack, Notion, Google Calendar, and Sanity is clever—it automates capture, prioritization, drafting, and distribution while keeping you in control of context-sensitive steps like image generation and final approval. The skills layer, especially blog-tech-writer, mirrors how we might build modular, testable services: encapsulating your tone, audience knowledge, and workflow.
The takeaway is clear: consistency > perfection. Automating repetitive steps drastically lowers the activation energy, making it more likely that good ideas actually become published posts. Curious—how do you handle edge cases where Claude misinterprets an idea or priority?