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Henry Ramirez
Henry Ramirez

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Congeladores hackeados en supermercados en Europa: 55 grados

Un charco frente a la nevera. Así empezó el lunes en la tienda ICA Nära de Böda, en la isla sueca de Öland: los congeladores hackeados en supermercados en Europa amanecieron a 55 grados, con todo el género echado a perder y sin forma de bajar la temperatura desde el panel.

El ataque ocurrió durante la noche del domingo al lunes. Alguien entró a distancia en los sistemas que controlan la refrigeración, activó el modo de descongelación y dejó los equipos calentando durante horas. El balance confirmado a media mañana pasaba de 115 tiendas en seis países: Bélgica, Países Bajos, Suecia, Luxemburgo, Irlanda y Estonia.

Más de 115 tiendas en seis países



Ahold Delhaize confirmó a BleepingComputer un incidente informático en los sistemas de refrigeración de varias decenas de tiendas; el conteo del grupo ronda las 40 entre Bélgica y Luxemburgo. La empresa avisó a los gerentes por mensaje de texto cerca de las 4 de la madrugada y algunas tiendas metieron camiones refrigerados en el estacionamiento para salvar parte del inventario.

En Bélgica aparecen también unas 15 tiendas de Intermarché, 15 de Carrefour y 5 de Spar Colruyt. Carrefour precisó que sus 15 locales afectados salen de un total de 700, que ningún hipermercado entró en la lista y que todas las tiendas abrieron, con pocas unidades de frío dañadas.

Irlanda suma 13 tiendas SuperValu. En Suecia, Coop confirmó 7 locales de más de 800 y contó que en uno de ellos el sistema empezó a generar calor; la situación quedó contenida, informó la cadena. ICA reportó al menos 4 tiendas que operan fuera de su red central, Selver una en Estonia y en Países Bajos se cuentan al menos 17 carnicerías y tiendas de barrio, más un Ikea en Mons y chocolaterías belgas con el mismo problema.

El daño se entiende con dos números. Un congelador comercial trabaja cerca de 22 grados bajo cero y varios equipos amanecieron entre 50 y 55 grados, con la función de descongelación activa y los controles sin responder. A esa temperatura no hay cadena de frío que rescatar: la mercancía se bota completa, abra o no abra la tienda ese día.

Diego Louwers, gerente de un Proxy Delhaize en Overijse, cerca de Bruselas, calificó lo ocurrido de «catastrófico» ante RTL Info: hubo que botar la totalidad de los productos frescos y congelados de su tienda. En la ICA Nära de Böda, el gerente Mats Olsson contó a la cadena SVT que encontró un charco de agua y los congeladores a 55 grados al llegar el lunes.

El mismo fallo de Francia, un mes después



La historia ya pasó. A mediados de octubre, cientos de tiendas en Francia amanecieron igual: controladores de refrigeración Danfoss AK-SM y AK-SC y equipos Copeland/Dixell XWEB fueron puestos en modo de descongelación a distancia, y la agencia francesa de ciberseguridad, CERT-FR, publicó una alerta por los compromisos de esos controladores. Parte de las tiendas francesas corría con el programa de control desactualizado.

Stephan Moelans, director de Sabcobel, la empresa que instala sistemas de refrigeración en varias de las tiendas afectadas en Bélgica, afirmó a RTL que el atacante aprovechó la misma vulnerabilidad explotada en Francia. Sus técnicos empezaron a desconectar instalaciones a la 1 de la madrugada. Moelans advirtió que una simple actualización de software no basta: los equipos necesitan además modificaciones físicas, y la salida más simple es gestionar las neveras por una conexión segura a internet, paso que la mayoría de sus clientes ya dio tras el ataque francés.

El punto débil es viejo y conocido. Un controlador que regula todas las neveras de una tienda queda expuesto en internet para que un técnico lo revise a distancia, sin barrera seria de por medio. Es el riesgo clásico de la seguridad en el internet de las cosas llevado a equipos que nadie mira como computadoras, aunque lo son: reciben órdenes, guardan registros y obedecen al que logre entrar.

Autoría y coordinación, todavía sin confirmar

BleepingComputer aclara que no está confirmado si los supermercados en Europa recibieron un ataque coordinado o si cada tienda fue atacada por separado. The Register apunta que tampoco está cerrado que el método de esta ola sea idéntico al de Francia, aunque la firma belga lo da por hecho al hablar de la misma vulnerabilidad. Ninguna cadena nombró a un responsable y los congeladores hackeados de Bélgica, Suecia e Irlanda comparten patrón, no autoría demostrada.

The Times publicó especulaciones sobre una posible campaña de guerra híbrida de un Estado hostil, y en la misma nota expertos en ciberseguridad bajaron el tono: la debilidad es tan simple que hasta un atacante aficionado pudo aprovecharla. Las autoridades francesas tampoco han señalado un culpable por la ola de octubre, pese a que aquella vez el conteo de tiendas dañadas llegó a cientos.

Lo pendiente se mide en comida. Todavía no hay una cifra de pérdidas de esta segunda ola; en Francia, la estimación que maneja The Times hablaba de decenas de millones de libras en productos dañados. BleepingComputer pidió a Sabcobel más detalles del incidente y esperaba respuesta al publicar, mientras las cadenas reponían mercancía y los técnicos seguían desconectando controladores en Bélgica.

Fuente: BleepingComputer

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