En en año 2020 no tenía certificaciones. Tenía una pregunta.
Trabajaba en una empresa donde "la nube" era un terreno desconocido, y yo intuía que ahí estaba la solución a un problema que nadie sabía cómo resolver. No sabía de AWS, pero sabía que quería entenderla lo suficiente como para proponer algo que valiera la pena. Ese fue el verdadero punto de partida: no una meta, sino una curiosidad.
El método: paciencia y disciplina
Antes de pensar en exámenes, entendí que me faltaban dos cosas: inglés y fundamentos.
Y aquí hay algo que quiero decir con honestidad: cuando empecé, este camino era mucho más solitario. No existía la cantidad de contenido en español que hay hoy, ni la comunidad de especialistas, ni los posts, guías y documentación que ahora encuentras a un clic. Tocaba abrirse paso a punta de inglés y prueba y error. Por eso valoro tanto la democratización del conocimiento que vivimos hoy: quien empieza ahora tiene un ecosistema que a mí me habría ahorrado muchas noches.
Así que ataqué inglés y fundamentos en paralelo. Empecé a comprar cursos de AWS en Udemy. No los veía como un gasto, sino como una inversión en mí. Me puse una regla simple, casi una cultura personal: comprar uno, máximo dos cursos, y terminarlos antes de que acabara el mes. Sin acumular. Sin dejar cursos a medias. Un paso a la vez, pero sin parar.
Las Associate: los cimientos que abrieron puertas
El camino formal arrancó con las certificaciones Associate: Solutions Architect, SysOps Administrator y Developer.
Estas tres no solo me dieron la base técnica: me abrieron nuevas oportunidades laborales que me permitieron avanzar y crecer profesionalmente. Fue la primera vez que sentí, de forma tangible, que la inversión estaba dando frutos.
Networking Specialty: mi terreno… y mi única caída
Después fui por la Advanced Networking – Specialty, porque era mi área de especialidad.
Y aquí les confieso algo: fue la única certificación que reprobé en toda mi carrera con AWS. Irónico, ¿no? Justo en mi terreno. ¿La razón? Confianza de más. Entré confiado, subestimé el examen, y AWS me recordó que la experiencia no reemplaza la preparación. La volví a presentar, la aprobé, y me quedó una de las lecciones más valiosas de todo el camino: nunca des un examen por ganado.
Las Professional: y una broma que se volvió meta
Luego llegaron las Professional: Solutions Architect y DevOps Engineer.
Y con ellas, mi primer re:Invent, en 2024. Ahí, entre pasillos y sesiones, mis jefes soltaron una broma: "¿Y la Golden Jacket para cuándo?". Yo me reí, pero por dentro pensé: es una locura, no tengo tanto tiempo, mis hijos ocupan cada espacio libre que tengo.
La broma terminó, pero la espina quedó clavada.
La decisión: ir por todas
Volví de re:Invent con una idea que no me soltaba. Me puse la meta: obtener todas las certificaciones que me faltaban.
El problema es que muchas salían de mi zona de conocimiento. Así que hice lo que haría cualquier arquitecto: analicé el mejor path. Empecé por las Practitioner (Cloud y AI Practitioner) para abrir la puerta al mundo de la IA y los datos.
De ahí seguí el recorrido:
Data Engineer – Associate, mi entrada formal al mundo de los datos.
Machine Learning Engineer – Associate, uno de los grandes retos: involucraba servicios y contenido que no había visto a fondo antes.
El cambio de SysOps a CloudOps, que honestamente no representó mayor problema porque el salto entre una y otra fue mínimo.
Machine Learning – Specialty, la más dura a nivel teórico. Mucha documentación, mucha información que no estaba en ningún otro path… pero increíblemente nutritiva. Fue la que de verdad me hizo entender, a fondo, cómo funciona este mundo de la IA.
El malabar invisible: familia, trabajo y otras nubes
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Nada de esto pasó en un laboratorio aislado. Este camino tuve que **equilibrarlo con mi familia, mi trabajo, proyectos reales y certificaciones en otras nubes (Azure, GCP y OCI).
Ese multi-cloud no fue una distracción: fue un multiplicador. Me permitió crecer, sí, pero sobre todo comparar. Ver cómo cada proveedor entiende una misma solución, dónde está fuerte cada uno, qué filosofía hay detrás de sus servicios. Certificarme en AWS me hizo mejor arquitecto; certificarme en varias nubes me hizo mejor decisor.
El sprint final
Para re:Invent 2025 solo me faltaba Security. Pero AWS lanzó una nueva certificación: AI Developer – Professional, que quedaría disponible justo después del evento. Decidí postergar Security para afrontar esta primero, y la aprobé en febrero de 2025, post re:Invent.
Y dejé para el final la Security – Specialty. Al revisarla, vi que buena parte de su contenido ya estaba cubierto por certificaciones anteriores. Así que elegí una fecha con intención: la presenté el 6 de mayo, el día de mi cumpleaños. Si aprobaba, celebraría por partida doble.
Y así fue.
Lo que me llevo
La Golden Jacket es dorada y brilla, pero no es lo que más valoro de este camino.
Lo que me llevo es la prueba de que una curiosidad de 2020 —un tipo sin certificaciones, sin comunidad en español, tratando de entender la nube— podía convertirse en esto. Un curso a la vez. Un mes a la vez. Robándole horas al cansancio y nunca al tiempo con mis hijos.
🚀Y ahora te toca a ti
Si estás empezando y sientes que la meta está demasiado lejos: lo estaba para mí también. Pero hoy tienes algo que yo no tuve: una comunidad enorme, contenido en español y especialistas dispuestos a ayudarte. Aprovéchalo.
👉 Si este camino te resuena, cuéntame en los comentarios: ¿cuál es la próxima certificación que vas a conquistar? Y si estás en el proceso, escríbeme — con gusto te comparto el path que a mí me funcionó.
Comparte este post con alguien que necesite recordar que el secreto no es el talento, es no soltar la espina. ☁️
De 2020 a hoy. Y apenas empieza.
Happy learning on AWS 🚀

Top comments (2)
Excelente post muy importante lo que hay atrás del esfuerzo de un camino de la certificación
Gracias por compartir parte de tu camino.