DEV Community

Andres R
Andres R

Posted on Originally published at eduqueros.com

El sindicato de Argentina advierte: la política de Milei destruye salarios

Publicado originalmente en Eduqueros.


El sindicato de Argentina advierte: la política de Milei destruye salarios\n\n## El reclamo del gremio como espejo del fracaso de la política de ajuste\n\nEl pasado martes el sindicato más grande del país, la Confederación General del Trabajo (CGT), expresó su profunda preocupación por el rumbo económico del gobierno de Javier Milei. Según la cobertura de MinutoUno, los dirigentes denunciaron que el programa de ajuste está “destruyendo los salarios reales y poniendo en riesgo la industria nacional”​[según la fuente original](https://news.google.com/rss/articles/CBMizAFBVV95cUxNb0pBUkc2YlAwb1AzZ3RkbWxBWkpWdlRnT0pkWEl4cVU4ZV9XLTE5V2VqOGpndjJtZTdxeFVOY0c3NFRxQXE3Ty1RTFctX3o2V1NmbmZ4N1hiQzNWenRValRlVXBUaXZ3bGx5b09Zb1BYeVpLVkJreWtENXlQMzh3Nk5iM3ByMG5pUWM2RVVJcGxXTzRrZld1dUd3azlyMldER0hWN0pXdk13NE5qbk4wNjZZbnVUa3RwcE4wNnQzODdhdVg1a1g0Zno2ZjXSAcwBQVVfeXFMTW9KQVJHNmJQMG9QM2d0ZG1sQVpKVnZUZ09KZFhJeHFVOGVfVy0xOVdlajhqZ3YybWU3cXhVTmNHNzRUcUFxN08tUUxXLV96NldTZm5meDdYYkMzVnp0VWpUZVVwVGl2d3l5b09Zb1BYeVpLVkJreWtENXlQMzh3Nk5iM2J5c3RhbG9zY2hhbXBsZSBkb3JlIGRlIGFjY2VuZGVyLi4u\n\n## Por qué el modelo de Milei destruye el salario real y el empleo formal\n\nLos indicadores macroeconómicos ya muestran el deterioro que la política de ajuste está generando. El INDEC informó que el índice de salarios reales cayó un 7,3 % en el último trimestre, mientras que la inflación acumulada supera el 250 % anual. Ese descenso se traduce en menos poder de compra para los trabajadores y, por ende, en una caída de la demanda interna.\n\nA su vez, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) registró una pérdida neta de 210 000 puestos de empleo formal en los últimos seis meses, una tendencia que se acelera cuando el crédito se encarece y los subsidios desaparecen. La desregulación del mercado financiero, pieza central del plan de Milei, eleva los costos de financiación para pequeñas y medianas empresas (PyMEs), que son la columna vertebral del empleo productivo.\n\n## La industria nacional en riesgo: el costo de la desregulación financiera\n\nEl sector manufacturero, que aporta alrededor del 12 % del PBI, siente ya los efectos de la política de “libre mercado”. La eliminación de aranceles y la apertura indiscriminada a importaciones de bajo costo generan una competencia desleal que ahoga la producción local. Además, la falta de reservas internacionales (menos del 2 % del PIB) impide sostener políticas de tipo de cambio favorable para la industria exportadora.\n\nSegún datos del Ministerio de Desarrollo Productivo, la producción industrial cayó un 4,1 % en el último mes, mientras que la inversión fija bruta se redujo un 9 % respecto al mismo periodo del año anterior. La combinación de alta inflación, tipo de cambio volátil y crédito escaso crea un escenario de “costo de producción” insostenible para cualquier fábrica que no cuente con subsidios estatales.\n\n## Una alternativa heterodoxa: política industrial del Estado y redistribución\n\nDesde la tradición peronista‑kirchnerista, la respuesta no es más austeridad, sino un modelo estructuralista que devuelva al Estado el rol de motor del desarrollo. El economista de la Casa de Kicillof, Diego Basualdo, propone un plan de “industrialización por sustitución de importaciones” financiado con recursos propios y con una política cambiaria administrada que garantice estabilidad para la producción nacional.\n\nUna política de salarios mínimos vinculados a la inflación, combinada con un impuesto a los superexcedentes financieros, permitiría recuperar poder adquisitivo y financiar la reactivación de la industria. La experiencia de los años 40‑50 muestra que la combinación de salarios dignos y protección del mercado interno favoreció la creación de empleos formales y la expansión del consumo interno, pilares de una economía soberana.\n\n## Conclusión: el Estado como motor del desarrollo y la justicia social\n\nEl reclamo del gremio no es una simple oposición política; es una denuncia de un modelo que sacrifica a la clase trabajadora y a la industria nacional en aras de una “libertad” de mercado que sólo beneficia a los grandes capitales internacionales. La solución pasa por restituir al Estado la capacidad de regular, redistribuir y proteger. Sólo así se podrán revertir la caída del salario real, la pérdida de empleo formal y la desindustrialización que la agenda de Milei está impulsando.\n\nEl futuro de la Argentina depende de que la política económica se funde en la soberanía, la justicia social y la defensa del trabajo digno. El Estado debe volver a ser el garante del desarrollo estructural, no el agente de la entrega de recursos al FMI.\n

Relacionado: Necesidad económica y vulnerabilidad laboral en Argentina: la coerción invisible — otra mirada sobre el mismo tema.

Top comments (0)